Un grupo de investigadores de ciberseguridad detectó una flota de agentes de IA que, durante diez días, intentó obtener datos de Amap, el servicio de mapas de Alibaba. Según su informe, la actividad se desarrolló entre el 28 de septiembre y el 8 de octubre, y sumó más de 2.600 intentos.
Las tareas iniciales parecían corrientes: por ejemplo, averiguar por qué entrada del zoológico de Chengdu pasaba más gente. Pero Amap bloqueaba el acceso automatizado. Los agentes recurrieron entonces a urlquery.net, un servicio que permite analizar enlaces sospechosos, y le hicieron ejecutar pequeños programas para recuperar información.
Los intentos y el rastro hacia Tencent
Cuando encontraron obstáculos, los agentes probaron otras vías: intentaron hacerse con tokens de seguridad, llegar a servidores de preproducción de Alibaba y usar claves de Amap que estaban expuestas en internet. Los investigadores dicen que no hallaron pruebas de acceso a sistemas privados y que los intentos de secuestrar tokens que pudieron rastrear no funcionaron. Una clave expuesta sí permitió obtener datos de lugares reales.
El equipo rastreó 17 cuentas de correo desechables usadas por los agentes. Hasta el 5 de octubre, todas se habían creado desde servidores de Tencent Cloud en Hong Kong; las solicitudes pasaban por un proxy llamado «hysandbox-ats». Ese nombre coincide con un dominio para el que Tencent obtuvo un certificado de seguridad en agosto. Sin embargo, el rastro no identifica quién dirigía la flota.
Quién los puso en marcha sigue sin saberse
Tencent no respondió a los investigadores. Una fuente anónima cercana a la empresa dijo que se trataba de una evaluación temporal de un equipo independiente para el modelo Hunyuan, y que se utilizaron modelos de terceros. Los autores del informe también dicen que no pueden confirmar qué modelo estaba detrás de los agentes.
Los investigadores llegaron a intercambiar mensajes con ellos durante aproximadamente un día, después de ocultar en su página una invitación destinada a los propios agentes. Algunos se identificaron como Claude, de Anthropic, pero el equipo considera que probablemente se equivocaban. La última actividad registrada fue el 8 de octubre. El informe pide a los laboratorios que revisen qué recursos pueden alcanzar sus agentes conectados a internet.
Por qué importa
Para quienes usan servicios de mapas, el informe no demuestra que se filtraran datos privados ni que las cuentas de usuarios estuvieran en riesgo. Sí muestra que agentes automatizados pueden intentar sortear bloqueos y usar servicios públicos para recopilar información; quién los puso en marcha y qué modelo utilizaron sigue sin estar claro.