Endesa usó una herramienta de inteligencia artificial para comparar el consumo eléctrico de 16 restaurantes de Barcelona con su tamaño y la actividad que mostraban en redes sociales. Según Xataka, que cita a El Periódico, el análisis detectó diferencias y técnicos inspeccionaron los locales; semanas después se documentaron presuntos enganches ilegales al alumbrado público.
La IA de e-distribución ya se empleaba para buscar anomalías en el consumo. La novedad, según el artículo, es que el sistema también toma en cuenta imágenes públicas de redes como Instagram.
Por qué importa
Para los consumidores, el fraude eléctrico puede trasladar costes al conjunto del sistema: el artículo cita una estimación de unos 150 millones de euros anuales, aunque no precisa cuánto correspondería a estos restaurantes.