El director de OpenAI, Sam Altman, presentó a los empleados tres ideas para la seguridad de la IA. La primera imita al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y propone crear una entidad independiente que audite los modelos y supervise el uso de recursos de cómputo. La segunda, llamada «Plan Demis», reuniría a los principales laboratorios bajo una misma estructura, como el CERN. La tercera, el «Plan Eliezer», advierte que una sola empresa podría llegar a dominar la capacidad de cómputo y dejar sin GPU a sus rivales. Altman dijo que esta última posibilidad es un extremo teórico, pero que pone de relieve un riesgo que preocupa a algunos competidores.
Por qué importa
Entender estas propuestas ayuda a los responsables políticos y a los actores del sector a evaluar cómo podría regularse o limitarse el desarrollo de la IA, con efectos en la competencia futura y en los estándares de seguridad.