Amazon ayudará a financiar el desarrollo de una central nuclear de 960 megavatios en el condado de Sullivan, Indiana, y será el primer cliente de su energía. El proyecto, anunciado junto a X-energy y la eléctrica American Electric Power (AEP), instalaría 12 reactores modulares Xe-100 en los terrenos de una antigua central de carbón.
Cada reactor tendría una potencia nominal de 80 megavatios. La planta se conectaría a la red pública y, según Amazon, suministraría electricidad tanto a esa red como a sus centros de datos. AEP se encargaría de operar las instalaciones.
Un plan de largo plazo
La iniciativa de Indiana forma parte del objetivo de Amazon de impulsar más de 5 gigavatios de nueva capacidad nuclear en Estados Unidos para 2039, en colaboración con X-energy. Es el segundo proyecto de ese plan; el primero es Cascade Advanced Energy Facility, en el estado de Washington.
Amazon no ha revelado cuánto aportará al proyecto de Indiana. Un portavoz dijo que la compañía está invirtiendo miles de millones de dólares en proyectos nucleares en general. En 2024, Amazon invirtió 700 millones de dólares en una ronda de financiación de X-energy.
Todavía faltan permisos y obras
La central no tiene una fecha firme de entrada en funcionamiento. Un portavoz de X-energy dijo que podría estar terminada «tan pronto como a mediados de la década de 2030», pero advirtió que el calendario puede cambiar.
El Xe-100 sigue en desarrollo y en proceso de obtener licencias. Según la información citada en el artículo, Estados Unidos aún no tiene reactores modulares pequeños comerciales en operación y X-energy todavía no ha construido un reactor operativo. La revisión de otro proyecto de la empresa, en Texas, tampoco serviría automáticamente como aprobación para Indiana: los permisos de construcción dependen del emplazamiento.
Por qué importa
Para las comunidades y los usuarios de electricidad de Indiana, el proyecto podría sumar una nueva fuente de energía a la red y, según Amazon, crear empleos durante la construcción y la operación. Pero aún no se sabe cuándo se construirá ni cuánto costará: los reactores necesitan desarrollo y permisos, y el calendario anunciado es provisional.