El STAR50, el índice de Shanghái que agrupa a empresas chinas destacadas de inteligencia artificial y semiconductores, ha caído un 40% desde su máximo de julio. En cuatro meses, sus compañías han perdido unos 480.000 millones de dólares de capitalización, según las cifras recogidas por Xataka a partir de Reuters y Bloomberg.
La bajada supera la de otros índices citados en el análisis: el CSI300, que reúne grandes empresas cotizadas de China, retrocedió un 20% desde su máximo de julio. El Nasdaq estadounidense cayó un 6% desde su récord, alcanzado tres semanas antes. Bloomberg señala que el STAR50 fue el índice tecnológico importante con peor comportamiento del mundo durante este semestre.
El golpe alcanza a empresas muy distintas
La corrección afecta a más que fabricantes de chips. Las acciones de Unitree, conocida por sus robots humanoides, han perdido la mitad de su valor desde su debut bursátil, pese a que la demanda minorista superó 8.000 veces la oferta. CXMT, fabricante de memorias, perdió más de una cuarta parte en el último mes. MetaX y Moore Threads, dos compañías de chips, llegaron a subir un 700% y un 400% en sus estrenos de 2025 y después perdieron cerca de la mitad desde julio.
Zhongji Innolight y Eoptolink, proveedoras de componentes ópticos, han caído cerca de un 60% desde sus máximos del verano. Bloomberg relaciona parte de la presión con la venta global de hardware de IA y con la posibilidad de que Washington les impida suministrar equipos para centros de datos en Estados Unidos. Reuters, sin embargo, dice que no hay un detonante único claro. Entre los factores posibles cita las valoraciones altas, los impuestos y el riesgo de restricciones occidentales a componentes chinos.
Una caída no basta para hablar de estallido
El STAR50 todavía cotiza a unas 100 veces los beneficios de sus empresas en los últimos 12 meses, frente a unas 250 veces antes de la caída. La cifra indica que las acciones siguen caras en relación con esos beneficios, aunque la valoración ya se ha reducido mucho. Además, el índice continúa en mejor situación que hace un año, según el análisis de Xataka.
También es una cesta más pequeña y concentrada en IA y semiconductores que índices como el Nasdaq, y está muy influida por pequeños inversores. Reuters apunta que esa combinación puede amplificar las subidas y las ventas. Por eso, el desplome muestra una corrección pronunciada, pero todavía no aclara si será duradera ni permite concluir que la burbuja de la IA haya estallado en China.
Por qué importa
Para quienes invierten en acciones chinas de IA y semiconductores, la caída muestra que el valor de estas compañías puede cambiar con fuerza: Goldman Sachs calcula que representan el 42% de la capitalización del mercado chino y el 57% de la contratación bursátil continental y de Hong Kong. Eso no demuestra que la corrección haya terminado ni que se haya desinflado definitivamente una burbuja; Reuters señala que no hay un detonante claro.