El equipo del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, está revisando vídeos de la Puerta del Sol para buscar posibles delitos relacionados con la acampada por la vivienda. La información, atribuida a El Mundo, dice que se apoya en inteligencia artificial (IA), pero no aclara si el sistema identifica rostros o busca personas por su ropa y otros rasgos.
La protesta comenzó tras la manifestación del 26 de septiembre por el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años. Ella murió el 7 de octubre. El Sindicato de Inquilinas retiró entonces su presencia oficial en la plaza, pero la acampada continúa. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid la consideran ilegal; la Delegación del Gobierno no ha ordenado desalojarla.
Qué puede hacer el sistema
El sistema de vigilancia funciona desde 2024 y puede buscar personas u objetos en horas de grabaciones. Por ejemplo, permite localizar imágenes de alguien con camiseta roja y pantalón oscuro y seguir su recorrido por la plaza. Eso no equivale necesariamente a reconocer una cara. Fuentes policiales dijeron en 2025 que el rastreo de rostros se realiza tras una denuncia y para una investigación concreta, no mediante búsquedas preventivas.
El marco legal establece límites distintos para las imágenes y los datos biométricos, como los rasgos faciales usados para identificar a alguien. La Ley Orgánica 4/1997 exige autorización previa para las cámaras policiales y, por regla general, que las grabaciones se destruyan en un mes, salvo que recojan hechos delictivos. La Ley Orgánica 7/2021 limita el uso de datos biométricos a lo estrictamente necesario.
El Reglamento europeo de IA prevé autorización judicial para identificar a alguien con biometría en grabaciones, pero esa obligación se aplazó hasta el 2 de diciembre de 2027. Las prohibiciones que rigen desde 2025 para algunos usos de identificación biométrica en tiempo real no se aplican del mismo modo al vídeo grabado.
Lo que aún no se sabe
Para valorar si la revisión es una investigación concreta o una vigilancia general de la protesta, faltan datos: qué denuncias la motivan, si se utiliza reconocimiento facial, quién autorizó el análisis y cuánto tiempo se guardan las imágenes. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó en 2023 el uso del reconocimiento facial contra un manifestante pacífico en Rusia, aunque el caso no es idéntico al de Madrid.
El Ayuntamiento defiende que las cámaras están instaladas legalmente y que la policía debe investigar las denuncias. Si se presentan cargos basados en estas imágenes, corresponderá a los tribunales decidir si se obtuvieron de forma legítima.
Por qué importa
Para quienes acampan en Sol, la diferencia práctica es si se buscan imágenes por una denuncia concreta o si se examina toda la protesta para encontrar infracciones. La información disponible no confirma si se usa reconocimiento facial ni quién autorizó la revisión, así que no permite saber aún qué controles se aplicaron.