El director de OpenAI, Sam Altman, dijo que la empresa está dejando de usar un lenguaje que presenta la IA como una fuerza espiritual o mágica. Afirmó que atribuir poderes religiosos a los modelos de IA le resulta «muy incómodo» y constituye un «verdadero problema de seguridad». Sus declaraciones se producen después de que The New York Times publicara una nota sobre una reunión de Anthropic con líderes religiosos y de que el papa comentara que los algoritmos carecen de una chispa humana.
Por qué importa
Para desarrolladores y responsables de políticas públicas, la advertencia de Altman indica que OpenAI podría endurecer los criterios sobre cómo presenta la IA, lo que afectaría a la comunicación pública y a las pautas de seguridad.