SpaceX, la empresa de Elon Musk, busca recaudar $40 000 millones mediante una emisión de deuda. El dinero se destinará a comprar chips gráficos de Nvidia para sus proyectos de inteligencia artificial. La deuda de SpaceX equivale a unas cinco veces la de Alphabet y a tres veces la de Meta en relación con las ganancias de cada empresa. La compañía afirma que su servicio Starlink ayuda a financiar el negocio de cohetes, que requiere mucho capital, pero no genera un flujo de caja constante como el que aporta la publicidad a Google o Meta. Como SpaceX salió a bolsa en junio, ya no puede recurrir al capital de riesgo y el precio de sus acciones se ha mantenido estable, lo que hace poco atractiva una nueva emisión de acciones.
Por qué importa la emisión de deuda
Si la emisión de bonos tiene éxito, SpaceX contará con financiación para equipar sus cargas de trabajo de IA con los mismos equipos de alta gama de Nvidia que utilizan otras grandes tecnológicas. Para empleados y clientes, esto podría traducirse en servicios de IA más rápidos y aplicaciones que procesen más datos en las operaciones de satélites y cohetes de la compañía. Sin embargo, el elevado nivel de deuda también plantea dudas sobre la rapidez con que la empresa podrá convertir la inversión en IA en ingresos, sobre todo porque sus otros negocios no generan el flujo de caja constante de las empresas financiadas con publicidad.
Por qué importa
La financiación podría permitir a SpaceX incorporar potentes capacidades de IA a sus servicios de satélite y cohetes y mejorar su rendimiento para los usuarios. Al mismo tiempo, la elevada carga de deuda obliga a la empresa a generar suficientes ingresos nuevos para pagar los préstamos, un riesgo que podría afectar a su estabilidad a largo plazo.