Alemania tenía previsto duplicar su capacidad de centros de datos y cuadruplicar su capacidad de cómputo para IA de aquí a 2030. La Ley de Eficiencia Energética de 2023 obligaba a las nuevas instalaciones a reutilizar el calor residual en las redes locales de calefacción, una norma que, según los promotores, hacía inviables muchos proyectos. En junio de 2026, el Gobierno dio marcha atrás en esa obligación y dejó que los operadores se limitaran a evaluar si reutilizar el calor era viable desde el punto de vista técnico y económico. El cambio busca reactivar proyectos paralizados, como una instalación de $3 billion en Hesse que fue cancelada.
Por qué importa
La flexibilización podría reabrir el mercado alemán a la construcción de centros de datos orientados a la IA y ayudar al país a cumplir sus objetivos de crecimiento en este ámbito, sin dejar de tener en cuenta las consideraciones climáticas caso por caso.