OpenAI anunció el viernes que había despedido a tres investigadores de seguridad: Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni. La empresa dijo que los despidos se debieron a una «ruptura significativa de la confianza» y no a que el personal hubiera planteado inquietudes sobre seguridad. Los tres habían enviado una carta a la junta directiva y a los comités de seguridad de OpenAI para pedir a la empresa que pausara el trabajo en modelos que reducirían la capacidad de supervisar la IA.
Lo que dice la empresa
En una publicación en X, OpenAI dijo que comparte el objetivo de la carta de preservar la capacidad de supervisión de los modelos de frontera y que sigue invirtiendo mucho en ese ámbito. La empresa añadió que la decisión de prescindir de los investigadores no tuvo relación con el contenido de la carta.
Por qué importa
Para quienes usan las herramientas de OpenAI, la disputa muestra las tensiones internas sobre la velocidad con la que la empresa impulsa nuevos modelos. Sugiere que las inquietudes sobre seguridad quizá no siempre se aborden abiertamente, lo que deja a los usuarios con dudas sobre las salvaguardas incorporadas en futuras versiones.