El 4 de octubre de 2026, Carter Church, ingeniero de SentinelOne, anunció que había usado el modelo GPT-6 de OpenAI, llamado Astra, para descifrar un código de la época napoleónica que llevaba más de dos siglos sin resolverse. La IA completó la tarea en unas seis horas tras recibir una sola imagen del cifrado y una breve indicación de texto. Church publicó en su blog personal la solución completa y un script para reproducir el resultado.
Qué hizo realmente la IA
Astra es un modelo de lenguaje grande (LLM, por sus siglas en inglés), el tipo de IA en el que se basa ChatGPT, que también puede interpretar imágenes. Church le proporcionó una imagen escaneada del cifrado manuscrito y le pidió que tradujera los símbolos. En cuestión de minutos, el modelo generó un script funcional que convirtió la imagen en texto legible y, unas horas después, produjo la traducción completa de las 24 filas de símbolos. El resultado bastó para que los historiadores confirmaran el significado del mensaje.
Por qué importa
Para los aficionados a la historia y la criptografía, el resultado demuestra que la IA moderna puede abordar códigos manuscritos muy antiguos sin mucho trabajo manual. También apunta a que otros enigmas históricos sin resolver podrían quedar al alcance con una sola imagen y una indicación, aunque la fiabilidad de las traducciones generadas por IA todavía requiere la verificación de expertos.