A principios de septiembre de 2026, OpenAI publicó un borrador de 166 páginas que, según afirmó, podría resolver el problema de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio del Clay Mathematics Institute, dotados con un millón de dólares cada uno. El borrador está escrito en Lean, un lenguaje de verificación formal que comprueba automáticamente cada paso lógico. OpenAI dijo que la demostración seguía el método de los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa.
Los matemáticos ven discrepancias
Varios matemáticos, entre ellos Gonzalo Cao-Labor, de EPFL, han examinado el borrador y sostienen que el razonamiento no coincide con el enfoque de Córdoba y Martínez-Zoroa. A su juicio, las similitudes son solo superficiales. El Clay Mathematics Institute revisa el borrador desde que se publicó.
Mucho cómputo, impacto incierto
OpenAI ejecutó unos 10.000 agentes de modelo durante aproximadamente 88 horas y procesó 130.000 millones de tokens para generar el borrador. El investigador Noam Brown estima que menos del 10 % del resultado puede atribuirse a la configuración multiagente, lo que sugiere que la mayor parte del trabajo provino del modelo base. Se desconoce el papel exacto del conjunto de agentes, ya que no se han realizado pruebas sistemáticas a esa escala.
Nuevas publicaciones reciben críticas
A principios de octubre, OpenAI añadió unos 400 resultados más generados por IA a una colección poco estructurada en GitHub, algo que, según muchos matemáticos, restaba valor al campo. La rápida producción ha dejado a la comunidad matemática con dificultades para seguir el ritmo.
Por qué importa
Para el público general, este episodio muestra que incluso con enormes recursos de IA se puede producir un trabajo que los expertos siguen cuestionando. También deja claro que las demostraciones matemáticas generadas por IA aún no son un atajo para la verificación humana, por lo que el problema que da derecho al premio sigue sin resolverse.