El 8 de octubre de 2026, Anthropic anunció que su herramienta de investigación con IA Claude Science se utilizó para crear el primer mapa completo del cielo en luz ultravioleta (UV). El astrofísico Brice Ménard, de la Johns Hopkins University, guio al sistema para recopilar todos los estudios públicos en UV, calibrarlos y predecir las regiones faltantes. La IA completó alrededor de un tercio del mapa final —la mayor parte del plano galáctico— mediante una técnica estadística llamada *inpainting*, que aprende cómo debería verse la emisión UV a partir de los datos circundantes.
Cómo se creó el mapa
Claude Science coordinó un conjunto de agentes de IA que descargaron datos de misiones como GALEX, de la NASA (que cubrió cerca del 75 % del cielo), y de otros estudios más pequeños. Los agentes limpiaron los datos, eliminaron los reflejos de las estrellas brillantes y calibraron los distintos instrumentos para ajustarlos a una escala común. En las zonas que ningún telescopio había observado, el sistema usó *inpainting* para generar predicciones que, según el investigador, se desvían alrededor de un diez por ciento de las mediciones reales, en promedio.
Por qué importa
El mapa ofrece a docentes y estudiantes una vista completa del cielo y de sus rasgos en UV —nubes de polvo, regiones de formación estelar y remanentes de supernovas—, que antes solo podían mostrarse en fragmentos. Para los astrónomos, contar con una referencia continua en UV podría agilizar los estudios sobre formación estelar y estructura galáctica, aunque las zonas predichas todavía requieren verificación independiente.
Por qué importa
Los estudiantes ahora pueden ver el cielo entero en UV, en lugar de solo secciones fragmentadas, lo que facilita las lecciones sobre polvo y formación estelar. Los astrónomos cuentan con una referencia lista para usar que podría reducir el tiempo dedicado a recopilar y limpiar datos, aunque aún tendrán que contrastar las partes completadas por IA con futuras observaciones.