The New York Times y otras editoriales demandaron a Brave Software, la empresa detrás del navegador web Brave, alegando que copió sus artículos para servicios relacionados con la inteligencia artificial y ayudó a los usuarios a eludir muros de pago. Las editoriales afirman que Brave creó sin permiso un índice de sitios web y luego vendió a empresas de IA acceso a su «contenido en línea en tiempo real».
Una demanda presentada por empresas que gestionan el New York Daily News, el Chicago Tribune y el Orlando Sentinel alega que las compañías de IA usan el índice de Brave para entrenar modelos, responder preguntas de los usuarios o ambas cosas. La demanda menciona a Anthropic, Perplexity, Mistral, xAI y Cohere como compañías que supuestamente recibieron material protegido por derechos de autor a través del índice. Según la demanda, Brave nunca pidió permiso ni pagó a las editoriales por ese material.
Las acusaciones también incluyen los muros de pago
Las editoriales también acusan a Brave de promocionar un «bloqueador de muros de pago» que permite acceder desde su navegador a los sitios web de cientos de editoriales. Afirman que Brave tomó medidas para impedir que las editoriales bloquearan su acceso. Las acusaciones se refieren tanto a la recopilación y venta de contenido de sitios web como a la función del navegador; las demandas no demuestran que un tribunal haya declarado responsable a Brave.
Un portavoz de The New York Times dijo que la empresa había pedido repetidamente a Brave que cesara lo que calificó de conducta infractora. Añadió que la demanda busca responsabilizar a Brave por usar contenido de The Times en sus propios productos y proporcionárselo a empresas de IA.
Brave, Anthropic, Mistral, SpaceXSI y Cohere no respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios de The Verge. Jesse Dwyer, director de comunicaciones de Perplexity, restó importancia a la demanda en un comunicado y dijo que The Times estaba «pagando de más a sus abogados y de menos a sus periodistas».
Qué sigue sin resolverse
La disputa reúne en un mismo caso dos usos del contenido web: poner material a disposición de empresas de IA mediante un índice y permitir que los usuarios del navegador vean páginas que, según las editoriales, están protegidas por muros de pago. La demanda describe las prácticas de Brave y las objeciones de las editoriales; la información disponible no indica si el tribunal se ha pronunciado sobre las acusaciones ni si Brave ha modificado sus productos.
Para los lectores, la pregunta inmediata es si el caso provocará cambios en el índice de Brave o en su función para bloquear muros de pago. La cobertura no documenta ningún cambio de ese tipo y, por ahora, las afirmaciones son acusaciones, no conclusiones judiciales.
Por qué importa
Las personas que usan Brave podrían verse afectadas si el caso judicial conduce a cambios en su índice o en la función para bloquear muros de pago, pero no se ha documentado ningún cambio en el producto. Un tribunal no ha confirmado las acusaciones de las editoriales y la cobertura no indica qué medidas solicitan.