Meta ha dejado en suspenso, por ahora, una actualización prevista de sus condiciones comerciales que, según temían las editoriales, podría permitirle usar sus materiales para desarrollar productos. La compañía afirma que consultará a grupos y líderes del sector antes de cambiar sus políticas. Si el proceso se prolonga más allá del 20 de noviembre, Meta aplazará la entrada en vigor de las nuevas condiciones; no ha fijado otra fecha.
La disputa gira en torno a una redacción que, según las editoriales, podría abarcar el contenido que Meta recopila de sitios web. Los críticos señalaron que sustituir la palabra «entrenar» por «desarrollar» no resolvía sus inquietudes. Bamber, un crítico citado por Ars Technica, dijo que las condiciones parecían permitir a Meta usar contenido extraído de la web para desarrollar «cualquier producto comercial».
Qué objetan las editoriales
Una de las principales preocupaciones es que las condiciones puedan limitar la capacidad de las editoriales para indicar a los rastreadores de Meta que no accedan a sus sitios. Los propietarios de sitios web pueden usar robots.txt, un archivo que comunica sus preferencias a los rastreadores web. Meta ha dicho que sus prácticas de rastreo no han cambiado y que los titulares de contenido pueden seguir usando ese archivo para expresar sus preferencias.
Esa garantía no ha zanjado la disputa. Nieman Lab señaló que las condiciones revisadas de Meta todavía no incluyen una promesa explícita de respetar las preferencias indicadas en robots.txt. Por tanto, el desacuerdo se refiere tanto a cómo dice Meta que rastreará los sitios web como a lo que sus condiciones por escrito le permiten hacer con el contenido que recopila.
La respuesta de Meta
El 28 de octubre, Andy Stone, vicepresidente de comunicaciones de Meta, dijo en X que la compañía no aplicaría el cambio de política propuesto sin consultar a las editoriales y a líderes del sector. Stone afirmó que las consultas podrían prolongarse más allá del 20 de noviembre; en ese caso, Meta aplazaría las nuevas condiciones. La compañía ha descrito la retirada como una respuesta a los comentarios recibidos, sin anunciar una política sustitutiva definitiva.
La propuesta también suscitó atención bipartidista en Estados Unidos: los senadores Adam Schiff, demócrata de California, y Marsha Blackburn, republicana de Tennessee, escribieron a Mark Zuckerberg para pedirle que la retirara. Las preocupaciones persisten mientras la propuesta está bajo escrutinio regulatorio y judicial, y las garantías públicas de Meta aún no se han traducido en una mención explícita a robots.txt en las condiciones revisadas.
Por qué importa
La pausa da a editoriales y propietarios de sitios web más tiempo para expresar sus inquietudes antes de que las condiciones entren en vigor. Meta afirma que pueden seguir indicando sus preferencias mediante robots.txt, pero las condiciones revisadas aún no prometen explícitamente respetarlas, por lo que el alcance práctico de la política sigue sin estar claro.