OpenEvidence, una startup que financia sus herramientas de IA con ingresos publicitarios, está valorada ahora en unos $15.000 millones. Según sus inversores, los médicos usan su software por iniciativa propia. La empresa promociona el sistema como una plataforma de descubrimiento de fármacos basada en la literatura científica, que analiza artículos para encontrar información relevante.
La startup ha incorporado a profesionales destacados, entre ellos Alexander Tarashansky, creador de Claude Science de Anthropic, para colaborar en el trabajo clínico. Inversores como Thrive Capital y Mayo Clinic respaldan a la empresa y confían en que su propuesta diferencial le permita hacer frente a la competencia de grandes actores como OpenAI y Anthropic.
¿Cómo funciona en clínicas reales?
Un estudio piloto de Mayo Clinic que examinó cinco casos de pacientes concluyó que OpenEvidence ofreció recomendaciones precisas y basadas en evidencia en todos ellos, aunque su efecto en las decisiones de tratamiento reales fue modesto. En cambio, un artículo publicado en junio de 2026 en *Nature* concluyó que el sistema quedó por detrás de modelos de propósito general, como Gemini de Google y GPT de OpenAI, en pruebas clínicas estandarizadas.
Médicos como Eric Oermann, neurocirujano de NYU Langone, señalan que faltan investigaciones detalladas sobre herramientas de IA específicas y orientaciones claras para integrarlas en la práctica diaria. También preocupa que los médicos jóvenes puedan depender demasiado del software sin dominar los conocimientos médicos básicos.
Por qué importa
Si las recomendaciones de OpenEvidence son fiables, los médicos que ya usan la herramienta podrían obtener con más rapidez orientación respaldada por la literatura científica, sin coste adicional. Sin embargo, los resultados dispares de los estudios indican que quizá los pacientes aún no perciban un beneficio claro, y los profesionales deben verificar las recomendaciones de la IA antes de actuar.